La inflación describe una subida general de los precios. Si tus ahorros crecen más despacio que los precios, puedes terminar con más euros y, al mismo tiempo, con menos capacidad de compra. El Banco Central Europeo explica este efecto y cómo una cesta de consumo permite medirlo.

Dos formas de mirar el mismo saldo

El valor nominal es la cantidad de euros que muestra un saldo. El valor real expresa esa cantidad en poder adquisitivo de una fecha de referencia. En esta web, la referencia es el inicio de la simulación.

Ejemplo propio: 10.000 € que no generan rendimiento, con una inflación hipotética constante del 2 % durante diez años, equivaldrían aproximadamente a 8.203,48 € de poder adquisitivo inicial.

El cálculo es 10.000 / (1,02 elevado a 10). Ese 2 % se usa solo para ilustrar la fórmula: no es un dato actual ni una previsión sobre España.

La resta es una aproximación

Para un año, con una rentabilidad del 3 % y una inflación del 2 %, la rentabilidad real exacta sería (1,03 / 1,02) − 1, aproximadamente un 0,98 %. Restar 3 − 2 da una aproximación, no el resultado exacto.

Tu cesta puede ser distinta

Un índice resume una cesta media. Tu gasto en vivienda, energía, alimentación y transporte puede tener otros pesos. Por eso tu experiencia personal de los precios puede diferir de la cifra general.

Prueba sin confundir hipótesis con datos

En la calculadora, mantén las aportaciones y cambia solo la inflación. El saldo nominal no se altera; cambia su equivalencia en euros de hoy. El ajuste se aplica al saldo final completo. No convierte por separado cada aportación a euros de hoy y no calcula una tasa de rentabilidad real de tus flujos de caja.

Para observar el efecto de una inflación diferente en cada año haría falta un modelo distinto. Esta herramienta mantiene constante la tasa que eliges.

Fuente conceptual: Banco Central Europeo: ¿Qué es la inflación? Los cálculos numéricos son ejemplos propios.

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